Wednesday, May 25, 2005
Bueno, me salió lo de Buenos Aires. Al parecer me quedo un mes en la tierra de Dieguito y el Malbec. Todo depende de qué tan rápido avance esta capacitación. El clima y los precios están parecidos a los de Bogotá. En arquitectura se parece a Francia (respetando obvias diferencias) supongo que influyen las estaciones y la inmigración europea de otras épocas. En este momento es otoño, o al menos eso parece. La gente de acá no es tan picada como la pintan en los chistes, pero igual nunca creí en esos chistes. Sorprende ver la cantidad de turistas que hay. Pero bueno, tal vez lo sorprendente debería ser que que en Bogotá no haya tanto turista. Bogotá no está mal tampoco, yo creo que la visitaría si fuera gringo, la embarrada son los pocos violentos que se la cagan.
Saturday, May 14, 2005
Saludos estimado señor Cavorito:
Tiene usted toda la razón y agradezco su comentario. Efectivamente todas las empresas sin ánimo de lucro (S.A.L.) no tienen que ser basadas en la filosofía de la Madre Teresa de Calcuta. Conozco fundaciones que se dedican por ejemplo a promocionar la cultura (Arte Lírico) el Deporte (Prorecreación) y la salud sexual (SCS), entre otros.
Sin embargo el uso de la palabra "benéfico" en el anterior texto está orientado más hacia su primer significado (RAE):
"beneficencia.
(Del lat. beneficentĭa).
1. f. Virtud de hacer bien.
2. f. Conjunto de instituciones y servicios benéficos."
Creo que tendemos a asociar más este término con la segunda definición. Es decir, la usamos sobretodo en frases del estilo: “ Pedrito estaba tan vaciado que comía todos los días en la beneficencia ».
Volviendo al caso de las fundaciones habrá algunas dedicadas al numeral 2, pero pienso que todas tienen (o deberían tener) como misión el numeral 1. Soy consciente de la subjetividad del concepto del bien o del mal, por eso, mejor digamos simplemente que las fundaciones deben dedicarse a cumplir su misión (objetivo(s)). Pero lo que sí es claro es que su misión no puede ser la de buscar su propio bienestar económico, precisamente porque son SAL. Y eso es precisamente lo que se me hace curioso de SERVIBANCA, que haya sido inicialmente una SAL y ya no lo sea.
…como usted dice uno no sabe la historia completa, pero le cuento que sí me gustaría saberla.
Éxitos,
JPS
Tiene usted toda la razón y agradezco su comentario. Efectivamente todas las empresas sin ánimo de lucro (S.A.L.) no tienen que ser basadas en la filosofía de la Madre Teresa de Calcuta. Conozco fundaciones que se dedican por ejemplo a promocionar la cultura (Arte Lírico) el Deporte (Prorecreación) y la salud sexual (SCS), entre otros.
Sin embargo el uso de la palabra "benéfico" en el anterior texto está orientado más hacia su primer significado (RAE):
"beneficencia.
(Del lat. beneficentĭa).
1. f. Virtud de hacer bien.
2. f. Conjunto de instituciones y servicios benéficos."
Creo que tendemos a asociar más este término con la segunda definición. Es decir, la usamos sobretodo en frases del estilo: “ Pedrito estaba tan vaciado que comía todos los días en la beneficencia ».
Volviendo al caso de las fundaciones habrá algunas dedicadas al numeral 2, pero pienso que todas tienen (o deberían tener) como misión el numeral 1. Soy consciente de la subjetividad del concepto del bien o del mal, por eso, mejor digamos simplemente que las fundaciones deben dedicarse a cumplir su misión (objetivo(s)). Pero lo que sí es claro es que su misión no puede ser la de buscar su propio bienestar económico, precisamente porque son SAL. Y eso es precisamente lo que se me hace curioso de SERVIBANCA, que haya sido inicialmente una SAL y ya no lo sea.
…como usted dice uno no sabe la historia completa, pero le cuento que sí me gustaría saberla.
Éxitos,
JPS
Monday, May 02, 2005
Sabor agridulce
En algún momento dudé si realmente la red de cajeros automáticos SERVIBANCA era o no una entidad sin ánimo de lucro. Buscando directamente en su página (http://www.servibanca.com.co) encontré lo siguiente:
Sección: "Nuestra empresa" (Lunes 2 de mayo de 2005)
RESEÑA HISTÓRICA
«
(…)
Los Bancos Anglo Colombiano, Colpatria, Crédito, Royal Colombiano y Sudameris Colombia iniciaron conversaciones con el objeto de establecer una Red de Cajeros Automáticos, idea que fue concretada bajo el nombre de Servibanca, el 16 de julio de 1984 como una entidad gremial sin ánimo de lucro.
»
Mi profesor de legislación no se equivocaba. Sin embargo lo que yo desconocía, era que en el 2004, esta entidad había cambiado de razón social y se había convertido en SERVIBANCA S.A.,es decir, en una sociedad anónima.
Desconozco si este cambio fue por iniciativa propia o acaso, ¿Se escucharían las protestas de algunos? Ni idea. Las cosas volvieron a un aparente orden y eso no está nada mal. Pero aún me queda un sabor agridulce al saber que fueron unos buenos 20 años de un tratamiento tributario especial a una empresa sin ánimo de lucro. Podría ser un sabor dulce pues sé que existen fundaciones serias que utilizan sus ingresos en la construcción, adecuación o dotación de escuelas u hospitales (entre otras actividades altruistas).
O de pronto el sabor de la verdad es agrio pues desconozco qué porcentaje de los $4.200 pesos que pagué por cada transacción en estos cajeros fue realmente a parar en fines benéficos.
En algún momento dudé si realmente la red de cajeros automáticos SERVIBANCA era o no una entidad sin ánimo de lucro. Buscando directamente en su página (http://www.servibanca.com.co) encontré lo siguiente:
Sección: "Nuestra empresa" (Lunes 2 de mayo de 2005)
RESEÑA HISTÓRICA
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(…)
Los Bancos Anglo Colombiano, Colpatria, Crédito, Royal Colombiano y Sudameris Colombia iniciaron conversaciones con el objeto de establecer una Red de Cajeros Automáticos, idea que fue concretada bajo el nombre de Servibanca, el 16 de julio de 1984 como una entidad gremial sin ánimo de lucro.
»
Mi profesor de legislación no se equivocaba. Sin embargo lo que yo desconocía, era que en el 2004, esta entidad había cambiado de razón social y se había convertido en SERVIBANCA S.A.,es decir, en una sociedad anónima.
Desconozco si este cambio fue por iniciativa propia o acaso, ¿Se escucharían las protestas de algunos? Ni idea. Las cosas volvieron a un aparente orden y eso no está nada mal. Pero aún me queda un sabor agridulce al saber que fueron unos buenos 20 años de un tratamiento tributario especial a una empresa sin ánimo de lucro. Podría ser un sabor dulce pues sé que existen fundaciones serias que utilizan sus ingresos en la construcción, adecuación o dotación de escuelas u hospitales (entre otras actividades altruistas).
O de pronto el sabor de la verdad es agrio pues desconozco qué porcentaje de los $4.200 pesos que pagué por cada transacción en estos cajeros fue realmente a parar en fines benéficos.
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